Cartas duras y Cartas blandas en el Blackjack

Una de las cosas que debemos conocer antes de entrar en un casino para jugar al Blackjack, dentro de los distintos fundamentos del juego, son las diferencias que existen entre lo que se conoce como cartas duras y cartas blandas.

Tendremos una mano blanda cuando tenemos un as. Como sabemos, el valor del as es variable, ya que puede hacer las funciones de un uno o de un once, en función de cuáles sean nuestras cartas y, por lo tanto, el valor de las mismas. Así, las dos opciones con las que contaremos si tenemos un as hacen que nuestras posibilidades de cara al juego aumenten de forma directa, ya que podemos jugar con el valor de esa carta para plantarnos o pedir una tercera carta e intentar conseguir los 21 puntos deseados.

Teniendo esto en cuenta, si tenemos un as y otra carta cualquiera que vaya desde el 2 hasta el 9, se dirá que tenemos cartas blandas, debido justo a lo que hemos explicado antes de la doble valencia del as, como uno y como once. Cuando esto nos ocurre, debemos seguir la estrategia correcta en función de la carta que acompañe a nuestro as para plantarnos, o, por el contrario, pedir una tercera carta. Todo irá en función de lo que marque nuestra estrategia para optimizar nuestro juego.

Por el contrario, se denomina jugar con cartas duras cuando en nuestras dos cartas que han sido repartidas no aparece un as, y ello, una vez más, se debe a la doble valencia que tiene esta carta, lo que le da el carácter de carta más valiosa para el jugador. En este caso, y dado que nuestras posibilidades no son todo lo altas que podrían ser, deberemos jugar siguiendo la estrategia correcta para intentar ganar la ronda, lo que implica, desde luego, pedir una tercera carta.