Introducción al Bacarrá

El Baccarat, Bacarrá o Punto y Banco en España, es uno de los diferentes juegos de mesa que podemos encontrar en los casinos. Bacarrá es el juego de casino más elegante, siempre relacionado con el éxito y el glamur por tener ese aire sofisticado. De hecho, por estar envuelto en esta nube de sofisticación la gente cree que las apuestas superan los límites de la normalidad, situándose muy por encima de lo que pueden permitirse. Pues bien, mejor será no hacer caso a aquellos que nos hagan estos comentarios, ya que no se corresponde con la realidad. Aunque las características visuales de su mesa pueden resultar intimidantes y dar una impresión previa de dificultad, en realidad nos encontramos con uno de los juegos de casino más sencillos aunque no se parezca a ningún otro tipo de juego.

Además, este juego de mesa ofrece una ventaja al casino inferior al de otros juegos de mesa, por lo que es una razón más que suficiente, unida a su sencillez, como para que los jugadores intenten probar suerte e intenten ganar al casino. En este juego es muy difícil hacer algún movimiento equívoco, ya que su simplicidad no nos lo permitirá. Por eso mismo, será difícil que nos guiemos por una estrategia equivocada. Todo esto hace que el juego de mesa Bacarrá deba ser probado por cualquier jugador que guste de ir a los casinos a disfrutar, ya que se trata de un juego que en realidad es muy entretenido, muy sencillo de jugar y, además, siendo un plus, otorga importantes retornos en premios.

En el juego de casino de Bacarrá suelen manejarse entre tres y seis barajas de poker convencionales, compuestas por 52 cartas cada una, barajadas todas juntas y repartidas a los diferentes jugadores. La finalidad del juego es sumar con las cartas un valor de nueva, y si no es posible, entonces acercarnos a dicho valor lo máximo que podamos, teniendo que ser siempre superior al valor que consiga la banca.

El juego es famoso porque James Bond empezó a jugar a este juego de mesa en sus películas allá por los años sesenta, pero hasta entonces era uno de los juegos de casino más incomprendidos y la gente prefería no probar suerte.